En 1550 habían llegado al
Virreinato del Perú 117 franciscanos procedentes de España, para Lima, Trujillo y Cuzco.
El primer franciscano que
llego al Perú fue el Fray Marcos de Niza.
Fray Jodocko Ricke fue nombrado
custodio para el Perú. El Padre Ricke no se contentó con enseñar la doctrina cristiana. Preparando a los Indios en el
uso de bueyes para abrir surcos, juntándolos por pares con yugo se hincando la tierra con arados. Les enseño el arte de hacer
yugos y arados, la fabricación de carretas para transportar carga y trasladar pasajeros, el uso de elementales
operaciones matemáticas, la lectura y escritura del español o castellano, el manejo de instrumentos musicales de cuerda, viento
y otros oficios como la herrería, cerrajería, joyería, etc.
Para el año de 1589 ya eran
411 franciscanos, varios de ellos estudiantes, coristas y novicios.
Tenían 24 conventos, construidos
en las principales ciudades del Virreinato.
Los franciscanos hicieron
una gran labor misional. Habían comenzado con poco éxito en Panamá en el año de 1613. En el Perú, una primera misión se estableció
en Santa Rosa de Quimiri (La Merced), pero fue destruida por los indios en 1637, en el intento de acercarse
a las tribus selváticas, entre los años 1637 y 1724, murieron 38 franciscanos atacados por capas, shipibos, collisecas,
piros y cashiebos. Fueron los primeros mártires de la evangelización en el Perú.
Los franciscanos también fueron
empedernidos viajeros, el Padre Manuel Biedmo, “ el genio de la selva”, calificativo puesto por el sabio Antonio
Raimondi, viajo 25 años por diversas sitios del oriente peruano, fundo Chupasnao y Soronomo, los primeros pueblos franciscanos
en el Perú y murió en 1687.
En ese mismo año, el Padre
Vital recorrió gran parte del Perú.
El Padre Francisco José funda
el Convento de Santa Rosa de Ocopa en 1725. Desde ese punto del Departamento de Junín, cerca de Huancayo, se hace una ejemplar
labor evangelizadora. El mismo restituyo las misiones en Eunuco y se internó por los valles del Chanchamayo, Pozuzo, Paucartambo,
Perené y Pongos, fundando numerosos pueblos.
La labor de las misiones era
muy difícil. Entre 1737 y 1896 fueron victimados otros 30 franciscanos misioneros.
En el siglo XVIII, como imitación
del Convento de Ocopa se hizo colegios franciscanos de propaganda Fide en Chillán, Moquegua y Tarata.
La segunda orden franciscana
también llego al Perú es decir las Madres Clarisas de claustro (seguidoras de Santa Clara) quienes hicieron vida de
convento. Esta orden invadió por casi todo el Perú y en Trujillo llego en 1928 (Convento de Santa Clara – Centro
Cívico).
La tercera orden franciscana
(a la cual pertenece nuestro grupo juvenil) llego al Perú en 1960 por invitación del Papa Juan XXIII. Así pues un 1961
toman la Prelatura de Huamachuco.
En 1963 acepta la tarea pastoral
de la Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza en Salamanca en Lima.
En 1983 se constituye
una Casa para la formación de futuros religiosos peruanos, que lleva de el nombre de ”Fr. Antonio Ripole”.
En 1989 refundó la casa “Fr.
Antonio Bauza” para postulantes y aspirantes.
En el año 2000 toma una nueva
misión parroquial, la Parroquia “Santísima Trinidad”
en Trujillo y así también las Capillas de San Judas Tadeo y San Luis pertenecientes a nuestra comunidad.
En la actualidad (2004) La Parroquia “Santísima
Trinidad” esta al mando del Párroco Padre Miguel Llompart (Superior del Perú) que continua con la construcción de nuestra
iglesia.